La estación madrileña estrena un espacio de 18.000 metros cuadrados que duplica las vías de Alta Velocidad y reorganiza los accesos de Cercanías
La estación de Chamartín-Clara Campoamor entra en una nueva etapa. Este martes queda plenamente operativo su nuevo vestíbulo principal, la última pieza pendiente de una profunda renovación interior que ha transformado uno de los grandes nodos ferroviarios de Madrid. Las obras, ejecutadas por fases durante los últimos cuatro años y sin interrumpir el servicio, han supuesto una inversión de 560 millones de euros.
El nuevo vestíbulo suma 18.000 metros cuadrados y multiplica por cuatro veces y media la capacidad del espacio anterior, que contaba con unos 4.000 metros cuadrados. Con esta apertura, la estación de Chamartín alcanza cerca de 27.000 metros cuadrados distribuidos en dos grandes vestíbulos: el principal, destinado a la Alta Velocidad, y el subterráneo, orientado al servicio de Cercanías.
La actuación responde al fuerte crecimiento del tráfico ferroviario y del número de viajeros. En 2025 pasaron por Chamartín 46,2 millones de pasajeros, frente a los 44,4 millones de 2024 y los 36,2 millones registrados en 2023. La estación, que en los últimos años había sufrido episodios frecuentes de saturación y problemas de aforo, refuerza así su capacidad operativa y mejora la distribución de los flujos de usuarios.
Chamartín duplica las vías de Alta Velocidad
Uno de los principales cambios de la renovación de Chamartín es el aumento de vías. La estación pasa de 21 a 25 vías para distintos tipos de tráfico ferroviario. El mayor salto se produce en la Alta Velocidad, que duplica su capacidad al pasar de seis a doce vías.
Además, la infraestructura cuenta con 13 vías de ancho ibérico y otras cuatro vías auxiliares en la cabecera norte, destinadas a estacionamiento y maniobras. También están en construcción cuatro nuevas vías de apartado para trenes de Alta Velocidad, pensadas para atender futuras necesidades de tráfico.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, visitaron este lunes de forma privada el resultado final de las obras, un día antes de la entrada en servicio del nuevo vestíbulo principal.
Un vestíbulo central de 225 metros de largo
El nuevo espacio de Chamartín se organiza en tres grandes áreas: una destinada a viajeros de Alta Velocidad, otra para usuarios de Cercanías y un pasillo central de 18 metros de ancho y 225 metros de largo que funcionará como eje común de la estación.
Ese corredor, concebido como el “corazón” de la nueva Chamartín, tendrá locales comerciales en uno de sus lados y zonas de embarque y espera en el otro. El espacio incorpora asientos, máquinas de autoventa, aseos, puntos de carga para dispositivos electrónicos, oficinas de información al viajero y venta de billetes.
La estación suma también un nuevo sistema de información de salidas y llegadas, con paneles de mensajes variables y pantallas LED de 65 pulgadas dotadas de una nueva interfaz gráfica.
Más accesibilidad y mejores conexiones
La renovación de Chamartín incluye mejoras en accesibilidad y atención al viajero. El servicio Acerca, dirigido a personas con discapacidad o movilidad reducida, dispone ahora de una nueva oficina de 167 metros cuadrados. Además, se han instalado seis puntos de atención para usuarios con dificultades auditivas.

El acceso al vestíbulo principal se realizará a través de cuatro entradas, además de otras tres salidas de emergencia, conectadas con la plaza de la estación, que desde diciembre cuenta con una bóveda de vidrio.
También se han abierto progresivamente seis pasarelas acristaladas, conocidas como fingers, que conectan el vestíbulo principal con las vías de Alta Velocidad. A ello se suma la recuperación del antiguo vestíbulo de Cercanías, clausurado en los años ochenta y transformado ahora en un espacio de 2.800 metros cuadrados con conexión directa a los andenes del 1 al 13, utilizados por Cercanías, Media Distancia y Larga Distancia, además de enlazar con la red de Metro.
La transformación de Chamartín continúa en el exterior
Aunque la renovación interior queda completada con la apertura del vestíbulo principal, las actuaciones en el entorno de Chamartín-Clara Campoamor siguen en marcha. Todavía se trabaja en la urbanización de la zona de acceso, la reorganización de la plaza y la reordenación de los viales urbanos.
También continúa la construcción de nuevas infraestructuras ferroviarias en la cabecera norte y la futura conexión de Alta Velocidad con el aeropuerto de Barajas, una actuación clave para reforzar el papel de Chamartín como gran intercambiador ferroviario de Madrid y como una de las estaciones estratégicas de la red española.












