¿Te imaginas subir a un avión en Sídney y no volver a pisar tierra hasta llegar a Londres casi 20 horas después? Qantas prepara para 2027 un vuelo directo entre Australia y Reino Unido que eliminará las escalas y llevará al límite el concepto de viaje de largo radio. Pero ¿cómo será pasar prácticamente un día entero dentro del mismo avión?
La compañía australiana Qantas se prepara para inaugurar una de las rutas más sorprendentes de la aviación comercial. Su nuevo vuelo entre Sídney y Londres permitirá viajar entre ambas ciudades sin realizar ninguna escala y tendrá una duración aproximada de 20 horas.
El estreno está previsto para octubre de 2027 dentro del denominado Project Sunrise, el proyecto con el que Qantas quiere llevar los vuelos directos de ultralargo radio a un nuevo nivel. Posteriormente llegará una conexión similar entre Sídney y Nueva York.
Para el viajero, la principal ventaja resulta evidente: subir al avión en Australia y bajarse directamente en Londres, evitando aeropuertos intermedios, conexiones y nuevas esperas. La contrapartida también lo es: habrá que estar preparado para pasar cerca de 20 horas seguidas a bordo.
Un vuelo de Qantas de casi 20 horas
La futura ruta de Qantas entre Sídney y Londres se realizará con un Airbus A350-1000 especialmente adaptado para recorrer enormes distancias sin necesidad de repostar.
El avión incorporará un depósito adicional con capacidad para unos 20.000 litros de combustible, una de las claves que harán posible afrontar semejante recorrido.
La aeronave ya ha demostrado de lo que es capaz. Uno de los aparatos utilizados durante las pruebas realizó un trayecto de unos 17.000 kilómetros entre Toulouse y Melbourne en 19 horas y 13 minutos.
Aquella prueba, sin embargo, tenía poco que ver con lo que experimentarán los futuros viajeros. A bordo únicamente viajaban cuatro pilotos y cinco ingenieros. Cuando comience el servicio comercial, el avión tendrá que realizar el trayecto con pasajeros, maletas, comidas y todo lo necesario para mantener funcionando la cabina durante casi un día.
¿Cómo será viajar en Turista en el vuelo más largo del mundo?
Probablemente esta sea la pregunta que más interese a quienes se planteen viajar en el futuro vuelo de Qantas.
El Airbus A350-1000 estará configurado con solamente 238 plazas, una cifra especialmente reducida para un avión de estas dimensiones. De ellas, seis serán de Primera Clase, 52 de Business, 40 de Turista Premium y 140 de clase Turista.
En Turista, la distribución será de tres asientos, pasillo, tres asientos, pasillo y otros tres asientos. Es decir, el conocido 3-3-3.

En un vuelo convencional, elegir entre ventanilla, pasillo o asiento central ya puede marcar diferencias. Cuando hablamos de permanecer cerca de 20 horas en el avión, la elección adquiere todavía más importancia.
Quienes quieran levantarse con frecuencia probablemente agradecerán el pasillo. La ventanilla tendrá el atractivo de poder apoyarse y disfrutar de mayor privacidad, mientras que el asiento central será, previsiblemente, el menos deseado para semejante maratón aéreo.
Qantas tendrá una Economy Plus con más espacio
Dentro de las 140 plazas de Turista habrá 42 asientos Economy Plus, pensados para quienes quieran algo más de comodidad sin dar el salto a Turista Premium.
Estos asientos ofrecerán aproximadamente 86 centímetros de separación entre filas, además de ventajas como embarque prioritario y espacio reservado para el equipaje de mano.
Los nuevos asientos de Qantas también incorporarán espuma viscoelástica y reposacabezas ajustables para intentar mejorar el descanso.
El entretenimiento será otro elemento fundamental para hacer más llevadero un vuelo de esta duración. Los pasajeros dispondrán de una pantalla individual de 13,3 pulgadas y conexión Bluetooth, por lo que será posible utilizar auriculares inalámbricos compatibles.
La conectividad también estará presente durante el viaje, con acceso a Internet a bordo.
Un espacio para levantarse, estirar y moverse
Pasar casi 20 horas sentado no parece precisamente el plan más apetecible. Por eso, una de las novedades más interesantes del nuevo avión de Qantas será una zona específicamente diseñada para que los pasajeros puedan levantarse y moverse.
La denominada Wellbeing Zone estará situada entre las cabinas de Turista Premium y Turista y podrá ser utilizada por todos los viajeros.
El espacio dispondrá de elementos para realizar estiramientos, ejercicios guiados mediante pantallas y una zona de hidratación. El objetivo es proporcionar un lugar específico para moverse sin tener que quedarse dando vueltas por los pasillos.
No significa que levantarse de vez en cuando deje de ser recomendable, pero al menos los pasajeros contarán con un espacio pensado específicamente para ello.
Y en un vuelo de 20 horas, probablemente será una de las zonas más visitadas del avión.
Luz, comidas y descanso para intentar combatir el jet lag
El desafío no termina en conseguir que el avión pueda volar durante semejante cantidad de horas. También hay que conseguir que los pasajeros lleguen a Londres —o a Sídney en el sentido contrario— en unas condiciones razonables.
Qantas ha trabajado con especialistas de la Universidad de Sídney para estudiar cómo factores como la iluminación de la cabina, las comidas, el sueño y el movimiento pueden influir en el organismo durante los viajes ultralargos.
En los vuelos experimentales realizados por la compañía, los participantes comenzaron a adaptar sus horarios a los del destino desde el propio despegue.
La estrategia busca que el cuerpo empiece a acostumbrarse al nuevo horario antes de aterrizar y reducir así los efectos del temido jet lag.
¿Mejor 20 horas seguidas o hacer una escala?
Aquí probablemente los viajeros se dividirán en dos grupos.
El nuevo vuelo directo de Qantas permitirá ahorrar hasta varias horas respecto a las conexiones actuales con escala. También evitará tener que desembarcar, atravesar un aeropuerto, esperar la siguiente conexión y volver a embarcar.
Para quienes priorizan llegar cuanto antes, la propuesta puede resultar especialmente atractiva: una vez dentro del avión, el siguiente aeropuerto será el destino final.
Pero existe otra forma de verlo.
Una escala permite abandonar durante unas horas la cabina, caminar por el aeropuerto, comer algo fuera del avión y romper un trayecto tan largo en dos partes. Para algunos viajeros, esa pausa puede compensar perfectamente el tiempo adicional.
La elección dependerá de las preferencias de cada uno: llegar antes o dividir el viaje.
¿Cuánto costará el vuelo Sídney-Londres de Qantas?
Esta es una de las grandes incógnitas que todavía quedan por resolver.
Qantas ya ha adelantado que volar sin escalas tendrá un precio superior al de las conexiones que requieren una parada, pero todavía no se conoce cuánto costarán los billetes de clase Turista.
Los primeros billetes para la ruta Sídney-Londres están previstos para salir a la venta en 2027.
El precio será determinante para saber hasta qué punto los viajeros están dispuestos a pagar más por eliminar una escala y reducir varias horas el tiempo total de viaje.
Sídney-Londres sin escalas desde 2027
Si se cumplen los planes previstos, Qantas comenzará a operar diariamente su vuelo directo entre Sídney y Londres en octubre de 2027.
Será una nueva forma de afrontar uno de los grandes viajes intercontinentales del mundo y una buena muestra de hasta dónde está llegando la aviación de ultralargo radio.
Para algunos viajeros, eliminar la escala será una ventaja difícil de rechazar. Para otros, la perspectiva de permanecer prácticamente un día completo dentro del mismo avión será suficiente para seguir prefiriendo una parada intermedia.
La pregunta queda en el aire: ¿tú estarías dispuesto a pasar 20 horas seguidas en un avión a cambio de llegar antes a tu destino?












