Andalucía recibió cerca de 1,6 millones de pasajeros aéreos internacionales durante julio de 2026, un 8,7% más que en el mismo mes del año anterior. El aeropuerto de Málaga-Costa del Sol concentró la mayor parte de estas llegadas y consolidó su papel como principal puerta de acceso a los destinos andaluces, desde la Costa del Sol hasta provincias como Cádiz.
El tráfico aéreo internacional mantiene su fortaleza en plena temporada alta. Los aeropuertos españoles recibieron durante julio un total de 12,4 millones de pasajeros procedentes del extranjero, lo que representa un crecimiento interanual del 5,8%.
Andalucía avanzó por encima de la media nacional y se situó como la cuarta comunidad autónoma con mayor volumen de llegadas internacionales, únicamente por detrás de Baleares, Cataluña y Madrid.
Andalucía recibe 1,59 millones de pasajeros aéreos
Los aeropuertos andaluces registraron en julio 1.590.931 pasajeros aéreos internacionales. Esta cifra supone el 12,8% de todas las llegadas contabilizadas en España durante el mes.
El incremento del 8,7% respecto a julio de 2025 confirma el dinamismo de la conectividad internacional andaluza y el atractivo de destinos como la Costa del Sol, Sevilla, Granada, Almería y Cádiz durante el periodo vacacional.
El comportamiento también es positivo en el acumulado anual. Entre enero y julio de 2026, Andalucía recibió 8.809.913 pasajeros internacionales, un 8,8% más que durante el mismo periodo del año anterior.
El aeropuerto de Málaga-Costa del Sol supera los 1,3 millones de pasajeros internacionales
El aeropuerto de Málaga-Costa del Sol volvió a ejercer como principal motor de las llegadas internacionales a Andalucía. Durante julio recibió 1.311.199 pasajeros procedentes de aeropuertos extranjeros, un 7,5% más que un año antes.
Esta infraestructura concentró aproximadamente ocho de cada diez pasajeros aéreos internacionales que llegaron a la comunidad durante el mes. Además, se situó como el cuarto aeropuerto español con mayor volumen de tráfico internacional, después de Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat y Palma de Mallorca.
Entre enero y julio, el aeropuerto malagueño acumuló 6.832.654 llegadas internacionales, con un crecimiento del 6,9%. Esta evolución refuerza su importancia para la actividad turística de la Costa del Sol y para la movilidad hacia otros puntos de Andalucía.
La conectividad de Málaga también favorece los desplazamientos hacia destinos cercanos y complementarios. Una parte de los viajeros que aterrizan en la Costa del Sol continúa su recorrido por otras provincias, incluida Cádiz, especialmente durante los meses de verano.
Las aerolíneas de bajo coste impulsan el crecimiento
Las compañías de bajo coste fueron las grandes protagonistas del aumento de los pasajeros aéreos en Andalucía. En julio transportaron hasta la comunidad a 1.147.508 viajeros internacionales, un 11,7% más que en el mismo mes de 2025.
Este segmento representó alrededor del 72% de las llegadas internacionales a los aeropuertos andaluces. Las aerolíneas tradicionales, por su parte, trasladaron a 443.423 pasajeros, con un incremento más moderado del 1,5%.
El peso de las compañías de bajo coste fue todavía más evidente en el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol. Sus vuelos transportaron 916.260 pasajeros durante julio, un 10% más en términos interanuales.
Las compañías tradicionales aportaron otros 394.939 viajeros al aeropuerto malagueño, cifra que supone un crecimiento del 2,1%.
La Costa del Sol refuerza su posición como destino internacional
Los resultados de julio muestran la capacidad de la Costa del Sol para mantener una elevada demanda internacional incluso después de varios ejercicios de crecimiento turístico.
La extensa red de conexiones europeas del aeropuerto de Málaga resulta determinante para la llegada de visitantes británicos, alemanes, franceses, italianos, neerlandeses y procedentes de otros mercados estratégicos.
La evolución del tráfico aéreo tiene un impacto directo sobre hoteles, apartamentos turísticos, empresas de alquiler de vehículos, establecimientos de restauración y negocios vinculados al ocio. También favorece la distribución de visitantes hacia el interior de Málaga y hacia otros territorios andaluces.
Este efecto se extiende a destinos de Cádiz como Tarifa, Conil de la Frontera, Chiclana, Zahara de los Atunes o la propia capital gaditana. Aunque la estadística analizada no desglosa las llegadas correspondientes al aeropuerto de Jerez, la provincia forma parte del circuito turístico favorecido por la conectividad aérea regional.
Reino Unido se mantiene como el principal mercado de España
En el conjunto nacional, Reino Unido volvió a ocupar la primera posición entre los mercados emisores. En julio generó aproximadamente 2,9 millones de pasajeros aéreos, el 23,3% de todas las llegadas internacionales a España, tras crecer un 6,3%.
Alemania aportó 1,58 millones de pasajeros, un 0,8% más, mientras que Italia alcanzó los 1,27 millones y protagonizó un incremento del 10,2%.
También destacó Polonia, con una subida interanual del 31,9%, la mayor entre los principales mercados. Bélgica creció un 10,8% y Portugal lo hizo un 7%. En sentido contrario, las llegadas desde Países Bajos descendieron un 1,7% y las procedentes de Irlanda retrocedieron un 1,4%.
España alcanza los 67 millones de pasajeros internacionales
Entre enero y julio de 2026, España recibió 67.024.491 pasajeros aéreos internacionales, un 5,2% más que durante el mismo periodo de 2025. El aumento equivale a 3,3 millones de llegadas adicionales.
Las aerolíneas de bajo coste transportaron a 40,6 millones de pasajeros durante los siete primeros meses del año, un 7,2% más. Las compañías tradicionales acumularon 26,4 millones de viajeros, con un avance del 2,3%.
Solo durante julio, el 61% de los pasajeros internacionales utilizó compañías de bajo coste. Este modelo de transporte registró un crecimiento del 8,9%, frente al 1,4% anotado por las aerolíneas tradicionales.
Los datos confirman que el tráfico aéreo continúa sosteniendo buena parte del crecimiento turístico español. Dentro de esta evolución, Andalucía gana protagonismo gracias al empuje del aeropuerto de Málaga-Costa del Sol y a la capacidad de la comunidad para distribuir viajeros hacia destinos consolidados y emergentes, incluida la provincia de Cádiz.












