El nuevo Castilla Termal Palacio de Avellaneda es un cinco estrellas con 80 habitaciones, área wellness y una propuesta gastronómica vinculada a la Ribera del Duero
Castilla Termal amplía su presencia en España con la apertura de su sexto establecimiento, ubicado en el histórico Palacio de Avellaneda, en Peñaranda de Duero (Burgos). El nuevo hotel, de cinco estrellas, ocupa uno de los edificios renacentistas más representativos de Castilla y León, declarado Bien de Interés Cultural (BIC).
El Castilla Termal Palacio de Avellaneda cuenta con 80 habitaciones y suites integradas en una construcción del siglo XVI. Algunas de sus estancias ofrecen vistas hacia la Plaza de los Duques de Miranda y otras permiten contemplar la silueta de la Colegiata de Santa Ana, uno de los principales elementos del conjunto monumental de la localidad burgalesa.
La apertura refuerza la apuesta de Castilla Termal por recuperar inmuebles históricos y darles un nuevo uso ligado al turismo de bienestar, la gastronomía y la identidad del territorio.
Un hotel de cinco estrellas en plena Ribera del Duero
Situado en la comarca de la Ribera del Duero, el nuevo establecimiento incorpora un área wellness concebida como espacio de relajación y descanso. La oferta se completa con una propuesta gastronómica basada en productos locales y de temporada, acompañada por una selección de vinos de la denominación vinculada a uno de los territorios vitivinícolas más reconocidos de Castilla y León.
El hotel también admite mascotas, una característica con la que Castilla Termal amplía las posibilidades de estancia para quienes viajan acompañados de sus animales.
La combinación de patrimonio, bienestar y gastronomía marca así el posicionamiento del nuevo cinco estrellas, que busca integrarse en la oferta turística de Peñaranda de Duero y del entorno de la Ribera del Duero.
Castilla Termal recupera un palacio del siglo XVI declarado BIC
El Palacio de Avellaneda fue construido en el siglo XVI por la familia Zúñiga y Avellaneda y constituye uno de los principales ejemplos de arquitectura renacentista de la zona. Su condición de Bien de Interés Cultural subraya el valor histórico y arquitectónico de un inmueble que ahora inicia una nueva etapa como establecimiento hotelero.
La intervención impulsada por Castilla Termal permite incorporar el edificio a la actividad turística manteniendo su vinculación con el patrimonio local. El proyecto pretende, además, contribuir a la conservación del inmueble y favorecer la dinamización económica y turística del territorio.
Seis hoteles vinculados al patrimonio y el bienestar
Con la incorporación del Palacio de Avellaneda, Castilla Termal alcanza los seis establecimientos. La cadena está especializada en transformar edificios históricos singulares en hoteles orientados al bienestar, la hospitalidad y la gastronomía, con una oferta estrechamente relacionada con el destino en el que se ubica cada establecimiento.
El nuevo hotel se suma a Castilla Termal Brihuega, Castilla Termal Monasterio de Valbuena, Castilla Termal Burgo de Osma, Castilla Termal Olmedo y Castilla Termal Solares.
La apertura en Peñaranda de Duero consolida así la estrategia de Castilla Termal de combinar recuperación patrimonial y actividad hotelera en enclaves con valor histórico, cultural y gastronómico.












