El nuevo informe sobre el canal HORECA turístico advierte de que la tecnología ya no es una opción, sino una herramienta necesaria para ganar control, rentabilidad y capacidad de respuesta
La digitalización ha dejado de ser una promesa futura para convertirse en una necesidad inmediata en el canal HORECA turístico. El informe impulsado por Hostelería de España y Segittur dibuja un sector resistente, pero sometido a una presión creciente: más costes, consumidores menos fieles, dificultad para encontrar personal cualificado y una operativa cada vez más compleja.
La principal conclusión es clara: el problema no está en la falta de tecnología, sino en cómo se incorpora al día a día del negocio. El HORECA turístico ya utiliza herramientas digitales, pero de forma fragmentada, poco integrada y, en muchos casos, sin que el hostelero perciba una mejora real en tiempo, control o rentabilidad.
Segittur y Hostelería de España impulsan una hoja de ruta para ordenar la transformación digital
El estudio, desarrollado en el marco del Plan de activación digital del HORECA turístico, parte de una idea central: digitalizar no significa acumular soluciones, sino transformar la forma de trabajar. Para ello, Segittur y Hostelería de España plantean una hoja de ruta práctica, progresiva y adaptada al punto de partida de cada negocio.
La investigación combina el análisis de estudios previos, 49 entrevistas a actores clave, seis dinámicas de trabajo grupal y 18 acompañamientos en el día a día de negocios hosteleros. En total, cerca de un centenar de agentes del canal HORECA turístico han aportado información sobre barreras, necesidades y oportunidades reales del sector.
El objetivo no es elaborar un diagnóstico teórico, sino ofrecer al hostelero un camino accionable: entender su situación, identificar sus prioridades, formarse con contenidos útiles y empezar por soluciones asumibles.
Un sector estable, pero tensionado por costes, consumo y falta de control
El canal HORECA turístico llega a 2026 en una situación de estabilidad relativa, aunque con señales de presión evidentes. Según el informe, el 37% de los consumidores reduce sus visitas a bares y restaurantes como medida de ahorro, mientras que el 63% de los locales de hostelería cierra antes de cumplir cinco años.
A ello se suma una dificultad estructural para fidelizar: el 72% de los hosteleros no consigue que más de la mitad de sus clientes repita experiencia en el mismo local. En paralelo, la mitad de los restaurantes en España depende ya de las reservas online para una parte relevante de su facturación.
Este contexto obliga a pasar de una gestión basada en la intuición a una gestión apoyada en datos. La rentabilidad, advierte el informe, exige control financiero, información actualizada y capacidad para tomar decisiones rápidas sobre costes, personal, reservas, carta, precios y experiencia del cliente.
La digitalización avanza, pero todavía no resuelve el día a día del hostelero
Uno de los principales hallazgos del estudio es que la digitalización en el HORECA turístico existe, pero no siempre funciona como ayuda real. Muchas herramientas se implantan de manera aislada, sin conexión entre sí y sin una rutina clara de uso.
El 73% de los hosteleros asegura que la digitalización no le ahorra suficiente tiempo en su operativa diaria. Además, el 30% señala la falta de formación digital como uno de los grandes obstáculos para avanzar. El dato más revelador afecta al control financiero: el 90% no dispone de una cuenta de resultados, lo que limita su capacidad para saber si el negocio es realmente rentable.
La tecnología se valora cuando aporta simplicidad, control y resultados visibles. Cuando exige más tareas, más pantallas o más aprendizaje sin retorno claro, se convierte en una carga.
Las ocho barreras que frenan la digitalización del HORECA
El informe identifica que la digitalización no se frena por falta de interés, sino por barreras de percepción, capacidad y contexto.
Entre las barreras de percepción destacan la idea de “siempre lo he hecho así”, la sensación de que las soluciones generan más trabajo y la duda sobre cuándo se recupera la inversión. En el terreno de las capacidades, pesan la falta de tiempo y el conocimiento digital limitado, tanto del propietario como del equipo.
A estas dificultades se suman barreras de contexto: herramientas que no se integran, exceso de información dispersa y rechazo a dejar todo registrado por miedo a que el dato se convierta en un problema.
La respuesta, según el estudio, pasa por simplificar el mensaje, demostrar valor rápido, formar con lenguaje claro y acompañar al hostelero desde el primer momento.
Tres perfiles de hostelero ante la transformación digital
El nivel de digitalización no depende solo del tamaño del local ni del tipo de negocio. El informe diferencia tres perfiles principales.
Hostelero tradicional
Gestiona el negocio desde la experiencia personal, con poca sistematización de datos y una fuerte dependencia del propietario. El negocio funciona, en gran medida, porque él o ella está presente.
Hostelero en evolución
Ya utiliza algunas herramientas digitales, pero todavía no dispone de procesos claros ni de una visión integrada del negocio. Detecta problemas, aunque suele reaccionar tarde.
Hostelero conectado
Cuenta con mayor madurez digital, procesos definidos y decisiones apoyadas en datos. Tiene menos improvisación y más control sobre la operativa, los ingresos, los costes y la experiencia del cliente.
Esta clasificación permite adaptar la formación y las soluciones al punto de partida real de cada establecimiento.
Captar clientes y mejorar la eficiencia: las dos grandes prioridades
Las necesidades del hostelero se agrupan en dos objetivos principales: atraer público y mejorar la eficiencia de la gestión diaria.
Para captar clientes, el HORECA necesita reforzar su presencia digital, mejorar su visibilidad en Google, gestionar reseñas, activar redes sociales, facilitar reservas online, usar WhatsApp Business y trabajar la fidelización. El consumidor compara antes de entrar, cambia rápido de hábitos, tiene más alternativas y exige una experiencia coherente.
Para mejorar la gestión, el foco está en controlar costes, organizar personal, gestionar stock, integrar TPV, analizar ventas, optimizar la carta, reducir errores y anticipar la demanda. La digitalización debe permitir vender mejor, no solo vender más.
Inteligencia artificial, reservas, pagos y datos: las áreas que marcan el cambio
El informe sitúa varias tendencias como claves para el HORECA turístico en 2026. La inteligencia artificial empieza a entrar en la operativa diaria mediante la automatización de tareas, la respuesta a clientes, la optimización de cartas, la generación de contenidos y el análisis de datos.
También ganan peso las reservas online, el control del no-show, los pagos integrados, la gestión de reseñas, el delivery, el take away, la eficiencia energética y la ciberseguridad. Esta última deja de ser un asunto técnico para convertirse en parte de la gestión ordinaria del negocio: evitar fraudes, fallos o paradas de sistema es ya una condición para garantizar la continuidad operativa.
El reto no es incorporar todas las soluciones a la vez. La clave está en ordenar prioridades y avanzar por fases.
Una hoja de ruta en cuatro pasos: informar, capacitar, priorizar y empezar
La propuesta de Segittur y Hostelería de España se articula en cuatro fases. Primero, informar al hostelero sobre el contexto del sector, sus barreras, las soluciones existentes y el nivel de madurez de su negocio. Después, capacitarlo con formaciones prácticas adaptadas a su perfil.
El tercer paso consiste en priorizar: decidir qué área genera mayor impacto según la situación del local. Puede ser visibilidad, reservas, cobros, costes, personal, experiencia del cliente o fidelización. Por último, empezar con acciones concretas, asumibles y medibles.
La hoja de ruta plantea tres niveles de avance: inicio digital, para que el negocio funcione con lo básico; ordenar y ganar control, para gestionar con criterio; y optimizar y mejorar, para tomar decisiones con información fiable y avanzar hacia un negocio conectado.
El futuro del HORECA turístico dependerá de integrar mejor la tecnología
La digitalización del HORECA turístico no depende solo del hostelero. También intervienen empresas tecnológicas, proveedores, asociaciones, gremios, entidades formativas, asesores externos y consumidores. Cada actor tiene un papel en la adopción digital: simplificar herramientas, ordenar el mensaje, formar, acompañar y demostrar impacto real.
El consumidor no decide qué tecnología implanta un restaurante, un bar o una cafetería, pero sí marca el ritmo del cambio. Busca información antes de elegir, espera rapidez, compara experiencias, deja reseñas y cambia de opción si no percibe valor.
Por eso, la digitalización debe entenderse como una herramienta de supervivencia, competitividad y crecimiento. En 2026, el HORECA turístico no necesita más ruido tecnológico, sino soluciones conectadas, útiles y comprensibles. La transformación pendiente no consiste en digitalizar por moda, sino en ayudar al hostelero a llenar el local, trabajar con más control y construir negocios más rentables, eficientes y preparados para competir.









