La aerolínea asegura que mantiene todas sus rutas con normalidad mientras analiza el sumario de la Audiencia Nacional sobre la ayuda de 53 millones recibida en 2021
Plus Ultra ha roto su silencio tras los últimos movimientos judiciales en torno al rescate público que recibió en 2021. La aerolínea ha confirmado que está examinando el contenido del sumario y del auto dictado por el juzgado central de instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, en el marco de la causa que investiga la concesión de 53 millones de euros procedentes de fondos públicos.
La compañía ha trasladado un mensaje de prudencia institucional y ha asegurado que mantiene su actividad con normalidad, pese al impacto reputacional derivado del procedimiento judicial. La causa ha cobrado una nueva dimensión después de la imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, cuya presunta intermediación en el rescate de Plus Ultra forma parte del contexto investigado.
Plus Ultra afirma que colaborará en el esclarecimiento de los hechos
La dirección de Plus Ultra ha indicado que tuvo conocimiento del levantamiento del secreto del sumario a través del auto judicial y que está estudiando su contenido “con el máximo rigor”. La empresa ha evitado realizar valoraciones de fondo sobre la investigación y ha defendido la necesidad de tratar el procedimiento con precisión, responsabilidad y respeto al trabajo de la justicia.
En su comunicación, la aerolínea subraya su disposición a colaborar con las autoridades para esclarecer los hechos. También pide evitar lecturas parciales o descontextualizadas de una causa que afecta a una de las decisiones públicas más controvertidas adoptadas durante la crisis del transporte aéreo provocada por la pandemia.
La compañía asegura que sus rutas siguen operando según lo previsto
Plus Ultra ha querido separar la evolución judicial de su actividad ordinaria. La empresa sostiene que la instrucción abierta en la Audiencia Nacional no está afectando a su operativa y que todas sus rutas se desarrollan conforme a la programación establecida.
La aerolínea, presidida por Julio Martínez Sola, afirma que sigue ejecutando su plan de negocio y cumpliendo los compromisos asumidos con clientes, pasajeros y trabajadores. Actualmente, Plus Ultra opera conexiones desde Madrid con Lima, Caracas, Bogotá, Cartagena de Indias y Malabo. Su flota está compuesta por siete aviones de pasajeros y dos aeronaves de carga.
La plantilla también ha crecido desde el rescate público. Según los datos aportados por la compañía, Plus Ultra cuenta con más de 700 empleados, frente a los 345 trabajadores que tenía en nómina cuando recibió el apoyo financiero del Estado.
El rescate de 53 millones a Plus Ultra vuelve al foco judicial
El rescate de Plus Ultra fue aprobado a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, SEPI, con cargo al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas. La ayuda ascendió a 53 millones de euros y se articuló mediante dos préstamos: uno ordinario de 19 millones y otro participativo de 34 millones.
La operación se produjo en 2021, en un momento de fuerte tensión financiera para las aerolíneas por el desplome del tráfico aéreo durante la pandemia. Para acceder a la financiación, Plus Ultra tuvo que presentar un plan de viabilidad que acreditara su capacidad para devolver los fondos recibidos.
El préstamo ordinario se encuentra actualmente en situación de impago, mientras que el participativo tiene fijado marzo de 2028 como horizonte de amortización. La compañía, no obstante, ha abonado hasta ahora 12 millones de euros en intereses vinculados a esta financiación pública.
La SEPI renegocia el plan de viabilidad ante las dificultades del sector aéreo
El cumplimiento del plan de viabilidad de Plus Ultra se ha visto tensionado por el deterioro del contexto internacional y por el encarecimiento de los costes operativos. La aerolínea afronta un escenario especialmente complejo por el fuerte aumento del precio del queroseno, los problemas en algunas rutas hacia Latinoamérica y las dificultades para operar conexiones directas con Cuba por la falta de combustible en la isla.
Ante este escenario, la SEPI ha aceptado renegociar el plan de viabilidad de Plus Ultra y ampliar los vencimientos de deuda. La decisión busca adaptar el calendario financiero a una coyuntura que ha golpeado de nuevo al transporte aéreo, especialmente en mercados sensibles para la compañía.
Pese a estas dificultades, Plus Ultra cerró 2025 con un beneficio de 2,5 millones de euros, después de registrar pérdidas de 10 millones en 2024.
Las aerolíneas recibieron 890 millones del fondo de rescate
El caso Plus Ultra se enmarca en el conjunto de ayudas concedidas por la SEPI durante la crisis económica derivada de la pandemia. El Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas distribuyó 2.681 millones de euros entre 28 compañías hasta 2022.
De esa cantidad, 890 millones se destinaron a aerolíneas como Air Europa, Volotea, Air Nostrum, Wamos, Evelop Airlines —beneficiaria de la ayuda a Ávoris— y la propia Plus Ultra. Hasta el momento, las empresas receptoras han devuelto alrededor del 65% de los fondos, unos 1.745 millones de euros, y han abonado 334 millones en intereses.
Plus Ultra intenta contener el impacto reputacional
El comunicado de Plus Ultra responde a una necesidad evidente de contención reputacional. La compañía busca transmitir continuidad operativa, respeto institucional y voluntad de cooperación en un momento delicado para su imagen pública.
La aerolínea evita confrontar con el procedimiento judicial y opta por un tono prudente, centrado en tres mensajes: la empresa está analizando la documentación, está dispuesta a colaborar con la justicia y mantiene su actividad con normalidad.
La evolución de la causa en la Audiencia Nacional determinará ahora el alcance judicial y político de un rescate que vuelve a situar a Plus Ultra en el centro del debate público sobre el uso de fondos estatales durante la pandemia.












