Los hoteles españoles registraron 38,6 millones de estancias durante el primer mes del verano
Las pernoctaciones hoteleras en España descendieron un 0,9 % en junio respecto al mismo mes del año anterior, hasta situarse en 38,615 millones. La caída coincidió con un nuevo incremento de los precios y de la facturación media por habitación ocupada.
El comportamiento de la demanda fue desigual según la procedencia de los viajeros. Mientras las estancias de residentes en España aumentaron un 1,5 % interanual, las correspondientes a turistas internacionales disminuyeron un 2 %.
Las pernoctaciones hoteleras reflejan una menor demanda internacional
El retroceso registrado en junio estuvo condicionado por la evolución de los visitantes extranjeros. Las pernoctaciones hoteleras de los no residentes bajaron un 2 %, una caída que no pudo ser compensada por el crecimiento de la demanda nacional.
Por el contrario, las estancias realizadas por viajeros residentes mantuvieron una evolución positiva y avanzaron un 1,5 %. Estos datos muestran un arranque del verano marcado por una mayor fortaleza del mercado interno y una moderación de la demanda procedente del exterior.
Los precios hoteleros mantienen la tendencia al alza
Pese al descenso de las pernoctaciones hoteleras, el índice de precios hoteleros aumentó un 5,6 % en tasa anual durante junio. El encarecimiento de los alojamientos permitió que la facturación media por habitación ocupada siguiera creciendo.
Los hoteles españoles ingresaron una media de 137,1 euros por cada habitación ocupada, lo que representa un aumento del 5,8 % respecto a junio del año anterior.
La facturación por habitación crece pese al descenso de las estancias
La evolución de junio confirma que el sector hotelero continúa elevando sus ingresos unitarios incluso en un contexto de ligera reducción de la actividad. El incremento de los precios compensó parcialmente la caída de las pernoctaciones hoteleras y sostuvo el crecimiento de la facturación media.
Los datos del primer mes de la temporada estival dibujan así un escenario mixto para el sector: menos estancias en términos interanuales, mayor demanda de los viajeros nacionales y una subida sostenida de los precios hoteleros.












