El IVA de los carburantes vuelve al 21%, mientras la bonificación por litro se reducirá progresivamente hasta octubre
El Gobierno mantendrá durante todo el verano las ayudas al combustible, aunque aplicará una retirada gradual de las bonificaciones destinadas a los conductores particulares. El nuevo real decreto ley aprobado por el Consejo de Ministros establece un calendario de descuentos decrecientes hasta octubre, mes en el que las ayudas desaparecerán si no empeora la situación internacional.
La medida coincide con el regreso del IVA de los carburantes al tipo general del 21%, después de que la reducción al 10% aplicada durante los últimos meses finalizara el 30 de junio. Para amortiguar el impacto sobre los consumidores, el Ejecutivo conservará temporalmente las bonificaciones mediante una rebaja del impuesto especial sobre hidrocarburos.
Calendario de las bonificaciones al combustible
Desde el 1 de julio, llenar el depósito resulta más caro por la subida del IVA y la reducción de las ayudas. El nuevo sistema establece cuatro etapas para retirar progresivamente los descuentos:
- Desde el 1 de julio, la bonificación es de 15 céntimos por litro de combustible.
- A partir del 1 de agosto, el descuento baja a 10 céntimos por litro.
- Desde el 1 de septiembre, la ayuda se reduce a 5 céntimos por litro.
- En octubre, las bonificaciones desaparecerán si no se producen cambios relevantes en el contexto internacional.
El calendario afecta a los conductores particulares y coincide con la operación especial de verano de la Dirección General de Tráfico, que prevé más de 104 millones de desplazamientos hasta el 31 de agosto.
Las estaciones de servicio deberán aplicar correctamente cada reducción para garantizar que las ayudas lleguen de forma íntegra a los consumidores.
Las ayudas podrían reactivarse si sube la inflación
El real decreto ley incorpora una cláusula para recuperar automáticamente las bonificaciones si la inflación de los combustibles supera el 15%.
En ese escenario, quedaría suspendido el calendario de retirada y podrían volver a aplicarse ayudas equivalentes a 20 céntimos por litro. La activación no dependerá únicamente de una subida puntual del precio del petróleo, sino de una evolución sostenida de la inflación vinculada al combustible.
El objetivo de este mecanismo es permitir una respuesta rápida ante un posible agravamiento de la situación internacional y evitar que los consumidores soporten íntegramente un nuevo incremento de los precios.
Los conductores profesionales mantienen la bonificación de 20 céntimos
La retirada progresiva de las ayudas afecta únicamente a los conductores particulares. Los sectores profesionales más expuestos al aumento del coste del combustible conservarán una bonificación equivalente a 20 céntimos por litro durante los tres meses de vigencia del nuevo decreto.
Sectores que conservarán las ayudas
Las bonificaciones se mantienen para el transporte profesional, la pesca y la agricultura, actividades en las que el gasto en carburante representa una parte especialmente relevante de los costes operativos.
El Gobierno busca proteger así a los sectores con mayor dependencia del combustible y limitar el impacto que una subida de los precios podría tener sobre su actividad y sobre el coste final de bienes y servicios.
Refuerzo del control en las estaciones de servicio
El decreto también refuerza los mecanismos de supervisión para comprobar que las gasolineras trasladan correctamente las bonificaciones al precio pagado por los consumidores.
Además de las medidas relacionadas con el combustible, el texto elimina las rebajas fiscales aplicadas a la electricidad y al gas. No obstante, incorpora una cláusula similar para reactivar estos apoyos si la inflación supera el umbral del 15%.
La continuidad temporal de las ayudas permitirá aliviar parcialmente el gasto de los desplazamientos estivales, aunque los conductores deberán afrontar descuentos cada vez menores hasta su posible desaparición definitiva en octubre.











