La entidad acusa a 30 establecimientos de la cadena en la ciudad de incumplir la ordenanza municipal por habilitar espacios de consumo de platos preparados
El Gremi de Restauració de Barcelona ha denunciado ante el Ayuntamiento de Barcelona a 30 supermercados de Mercadona por presunto intrusismo en el sector de la restauración. La organización sostiene que varios establecimientos de la cadena han incorporado zonas destinadas al consumo de platos preparados que, en la práctica, funcionan como restaurantes de bajo coste y vulneran la normativa municipal.
Según el Gremi, estos espacios, conocidos popularmente como mercaurantes, no pueden considerarse simples zonas de descanso. La entidad denuncia que cuentan con elementos pensados para facilitar el consumo inmediato dentro del propio supermercado, como vasos, microondas y áreas habilitadas para comer, lo que a su juicio supone una actividad equiparable a la restauración sin cumplir las mismas exigencias que bares y restaurantes.
El Gremi de Restauració de Barcelona ve “intrusismo” en el modelo de Mercadona
La denuncia se centra en la interpretación de la ordenanza municipal, que impide utilizar con fines comerciales la zona situada entre las cajas de cobro y las puertas de salida. Para el Gremi de Restauració de Barcelona, el uso de estos espacios para que los clientes consuman productos preparados tras pasar por caja supone una desviación de la actividad propia de un supermercado.
La organización considera que Mercadona ha ido más allá de la venta de alimentación preparada y ha creado un modelo que compite directamente con los establecimientos de hostelería. El conflicto no se limita a la oferta de platos listos para llevar, sino al hecho de que puedan consumirse dentro del propio establecimiento en condiciones que, según el Gremi, se aproximan a las de un restaurante.
La patronal de la restauración barcelonesa sostiene que esta práctica genera un agravio comparativo con bares y restaurantes, obligados a cumplir requisitos específicos de licencia, superficie, seguridad, horarios, personal, manipulación alimentaria y fiscalidad asociada a la actividad hostelera.
La restauración alerta de competencia desleal
La ofensiva del Gremi de Restauració de Barcelona contra Mercadona se enmarca en un debate más amplio sobre la expansión de los platos preparados y el cambio de hábitos de consumo. En los últimos años, los supermercados han reforzado sus secciones de comida lista para consumir, una tendencia que ha ganado peso en las grandes ciudades y que preocupa al sector hostelero.
El Gremi advierte de que este modelo puede derivar en una competencia desleal si los supermercados ofrecen servicios similares a los de un restaurante sin someterse a las mismas obligaciones regulatorias. La preocupación del sector no es únicamente económica: también afecta al uso del espacio público y privado, a la convivencia urbana y al equilibrio entre actividades comerciales.
La entidad defiende que no se trata de impedir la venta de platos preparados, sino de evitar que los supermercados operen como restaurantes encubiertos. A su juicio, la frontera se cruza cuando el cliente no solo compra comida lista para llevar, sino que dispone de un entorno acondicionado para consumirla dentro del establecimiento.
El Gremi quiere extender la denuncia a otras cadenas
El Gremi de Restauració de Barcelona ha señalado que la denuncia contra los 30 supermercados de Mercadona activa los mecanismos legales para exigir que estos espacios desaparezcan de la ciudad si se confirma que incumplen la normativa. La organización también trabaja para ampliar esta actuación a otras cadenas de supermercados que hayan incorporado zonas similares de consumo.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de defensa del sector de la restauración frente a actividades que, según el Gremi, se desarrollan al margen de las reglas aplicables a bares y restaurantes. La entidad reclama al Ayuntamiento de Barcelona que actúe con claridad y haga cumplir la ordenanza municipal para evitar diferencias de trato entre operadores.
Nueva ofensiva contra panaderías degustación
Además de la denuncia contra Mercadona, el Gremi ha anunciado que reforzará su campaña contra las panaderías degustación que incumplen la normativa municipal. Esta línea de actuación comenzó en 2019 y, desde entonces, ha derivado en denuncias contra alrededor de 200 establecimientos.
En esta nueva fase, la organización ha vuelto a denunciar a 50 panaderías tras comprobar, mediante visitas presenciales, que seguían incumpliendo la regulación. Las infracciones detectadas estarían relacionadas con el exceso de superficie destinada a degustación, limitada a 20 metros cuadrados, así como con la venta de bebidas alcohólicas o productos ajenos a la actividad autorizada.
Un conflicto que reabre el debate sobre los límites entre comercio y restauración
La denuncia del Gremi de Restauració de Barcelona contra Mercadona reabre una cuestión cada vez más presente en las grandes ciudades: dónde termina la venta de alimentación y dónde empieza la actividad de restauración. La evolución del consumo, la búsqueda de opciones rápidas y económicas y la transformación de los supermercados han difuminado una frontera que el sector hostelero pide volver a delimitar.
Para los restauradores, el problema no es la innovación comercial, sino la igualdad de condiciones. Reclaman que cualquier operador que ofrezca un servicio equivalente al de un bar o restaurante cumpla también las mismas normas. La decisión queda ahora en manos del Ayuntamiento de Barcelona, que deberá valorar si los espacios denunciados encajan dentro de la actividad comercial autorizada o si, como sostiene el Gremi, constituyen una forma de intrusismo en la restauración.












