Bruselas plantea nuevas reglas para comprar trayectos ferroviarios y multimodales en una sola operación, con más transparencia y derechos reforzados para los pasajeros
La Comisión Europea ha propuesto un paquete legislativo para facilitar que los pasajeros puedan comprar un billete único para viajes en tren operados por distintas compañías dentro de la UE. La iniciativa busca simplificar la reserva de trayectos, mejorar la comparación de precios y horarios, y reforzar los derechos de los viajeros en caso de retrasos, cancelaciones o conexiones perdidas.
El plan de Bruselas se articula en tres propuestas centradas en los viajes ferroviarios y en las conexiones multimodales. Su objetivo es que los ciudadanos puedan planificar, comparar y reservar desplazamientos entre diferentes operadores y medios de transporte de forma más sencilla, especialmente en los trayectos transfronterizos entre países de la Unión Europea.
Aunque las medidas también se aplicarían a viajes nacionales, la Comisión Europea pone el foco en los desplazamientos internacionales dentro de la UE, donde actualmente los pasajeros suelen tener que consultar varias páginas web, introducir sus datos repetidas veces y comprar billetes separados para completar un mismo trayecto.
Un billete único para comparar y comprar “con un clic”
La propuesta de Bruselas pretende corregir la fragmentación actual de los sistemas de venta de billetes. Según la Comisión, esta situación limita la elección de los consumidores y dificulta la organización de viajes que combinan distintos operadores ferroviarios o varios medios de transporte.
Con las nuevas reglas, los pasajeros podrían “encontrar, comparar y comprar” trayectos ferroviarios combinados mediante un billete único, adquirido en una sola plataforma, ya sea independiente o vinculada a una compañía ferroviaria.
La Comisión también quiere facilitar la combinación de distintos modos de transporte. Por ejemplo, un viajero podría integrar en una misma reserva un billete de tren y otro de avión, lo que simplificaría la planificación de desplazamientos internacionales o multimodales.
Fuentes europeas señalaron que “a todos nos ha pasado que es muy difícil encontrar, combinar y comparar billetes”, en referencia a las dificultades actuales para organizar viajes que implican varias compañías o medios de transporte.
Ofertas más transparentes y plataformas neutrales
Uno de los ejes de la propuesta es garantizar que las plataformas de venta muestren las ofertas de forma neutral y transparente. Las empresas que comercialicen billetes deberán presentar la información con criterios claros, como el precio final, los horarios de salida y llegada, la accesibilidad o el espacio disponible para personas con discapacidad.
Bruselas sostiene que varios casos legales recientes han evidenciado que no siempre se ofrece a los consumidores toda la información necesaria. También advierte de que algunas plataformas dominantes pueden favorecer sus propios servicios frente a los de sus competidores.
Por ello, las plataformas con una posición especialmente fuerte en el mercado, que serán designadas por la Comisión Europea, deberán respetar principios justos, razonables y no discriminatorios en sus acuerdos con operadores de transporte. Además, no podrán imponer cláusulas de exclusividad y deberán aplicar niveles de remuneración considerados equitativos.
La propuesta también busca asegurar que todos los operadores tengan el mismo acceso a las plataformas y que se compartan los datos dinámicos necesarios para comercializar los billetes.
Más derechos para los pasajeros ferroviarios
El refuerzo de los derechos de los pasajeros es otro de los puntos centrales del paquete legislativo. La Comisión quiere que quienes compren un billete único ferroviario estén protegidos durante todo el viaje, incluso cuando intervengan varias compañías.
Si un pasajero pierde una conexión por un retraso, una cancelación o una salida anticipada imputable al transportista, tendrá derecho a elegir entre continuar el viaje o recibir el reembolso del billete. También podrá acceder a asistencia, como comidas, refrescos o alojamiento, y a posibles compensaciones económicas por el conjunto del trayecto.
Bruselas explicó que, con ese billete único, “todo el paquete de derechos de los pasajeros se aplicará al conjunto del viaje”, aunque participen distintos operadores ferroviarios.
No obstante, en los viajes de más de doce horas que combinen varios contratos de transporte, la compensación se calculará únicamente sobre el tramo afectado por el retraso. Esta excepción no se aplicará cuando el viaje incluya un tren nocturno o cuando todo el trayecto esté cubierto por un único billete integrado.
La propuesta deberá negociarse con el Consejo y el Parlamento Europeo
El paquete legislativo deberá ser negociado ahora por el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo. Una vez alcanzado un acuerdo, la Comisión espera que las nuevas normas puedan aplicarse en un plazo de doce meses, al considerar que no requieren grandes inversiones ni cambios costosos.
“La libertad de movimiento es uno de los mayores logros de la UE y hoy damos un paso más”, declaró el comisario de Transporte y Turismo Sostenible, Apostolos Tzitzikostas.
Consumidores a favor y operadores ferroviarios con reservas
La propuesta ha sido recibida de forma positiva por la organización europea de consumidores BEUC, que considera que comprar billetes de tren se ha vuelto “demasiado complejo” en los últimos años. “Esta propuesta podría ser justo el billete que ayude a los consumidores a volver a enamorarse de los viajes en tren”, afirmó el director general de BEUC, Agustín Reyna.
En cambio, la Comunidad de Empresas Ferroviarias y de Infraestructuras Europeas, CER, expresó sus reservas. La patronal ferroviaria advirtió de que la iniciativa podría favorecer a las grandes plataformas digitales, elevar los precios de los billetes y perjudicar las inversiones en innovación.
El sector sostiene que el mercado ya está mejorando gracias a iniciativas impulsadas por las propias empresas y alerta de que imponer acuerdos de distribución podría beneficiar sobre todo a grandes intermediarios tecnológicos, muchos de ellos no europeos.
Con esta propuesta, Bruselas abre un nuevo debate sobre el futuro de la movilidad ferroviaria en la UE: cómo hacer más fácil viajar en tren por Europa sin perjudicar la competencia, la innovación ni el equilibrio entre operadores y plataformas digitales.












