La Mesa del Turismo advierte de un fuerte impacto económico, laboral y reputacional en Málaga y la Costa del Sol por la desconexión de la alta velocidad, con cancelaciones superiores al 30% y pérdidas millonarias en plena antesala de la Semana Santa.
La Mesa del Turismo de España ha expresado su preocupación por la incertidumbre que atraviesa el sector turístico de Málaga y la Costa del Sol como consecuencia de la crisis de la alta velocidad, una situación que amenaza con alterar de forma severa la campaña de Semana Santa y las previsiones de negocio de uno de los destinos más potentes del país.
Según ha trasladado la organización, la reapertura de la conexión ferroviaria Madrid-Málaga se retrasa de nuevo por reparaciones técnicas y no se prevé hasta finales de abril, una vez pasada la primera gran escapada vacacional del año. Para el sector, este escenario supone un duro revés en un momento clave para la actividad turística, con efectos directos sobre hoteles, restaurantes, comercios y empresas de servicios vinculadas al visitante.
La Mesa del Turismo cifra en cientos de millones el impacto en la Costa del Sol
Las estimaciones de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (AEHCOS), recogidas por la Mesa del Turismo, apuntan a que las cancelaciones vinculadas a la falta del AVE ya superan el 30% en Málaga capital y el 20% en el conjunto de la región. Solo en Semana Santa, estas anulaciones se traducirían en pérdidas de más de 300 millones de euros.
La cifra se dispara si se analiza el trimestre completo desde la interrupción del servicio de alta velocidad, ocurrida el pasado 18 de enero tras la tragedia de Adamuz. En ese periodo, el impacto económico total, incluyendo el efecto indirecto sobre los sectores proveedores del turismo, ascendería a 1.300 millones de euros.
A ello se suma la advertencia de la Diputación de Málaga, que calcula que la provincia podría perder hasta 195.000 turistas antes de mediados de abril. Para la Costa del Sol, uno de los grandes motores turísticos de España, la situación dibuja un escenario especialmente delicado en términos de competitividad y confianza del viajero.
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La alta velocidad, clave para la conectividad turística de Málaga
La Mesa del Turismo considera que la prolongación de la crisis ferroviaria está alimentando una sensación de inseguridad entre los viajeros, que empiezan a optar por destinos alternativos con mejores garantías de conectividad. El efecto, advierte el sector, puede agravarse a medida que se acerque la Semana Santa y extenderse también a puentes y festivos del mes de mayo.
La pérdida de la alta velocidad no solo afecta al volumen de visitantes. También introduce un factor de inestabilidad en la planificación empresarial, justo cuando muchas compañías turísticas trabajan con márgenes más estrechos por el aumento de los costes operativos, especialmente por la subida global del petróleo.
Aunque otros medios de transporte están absorbiendo parte de la demanda y más del 70% de las llegadas a la Costa del Sol son actualmente aéreas, esa alternativa no resuelve por completo el problema. El encarecimiento del combustible está presionando también el precio de los billetes, lo que dificulta todavía más la recuperación de la demanda y encarece los desplazamientos hacia el destino.
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Preocupación por el empleo en Málaga y la Costa del Sol
Otro de los puntos que subraya la Mesa del Turismo es el impacto de esta crisis sobre el empleo local. La caída de reservas y el clima de incertidumbre están obligando a muchas empresas a revisar sus previsiones de contratación para Semana Santa y primavera, especialmente en el caso de los trabajadores fijos discontinuos.
Hoteles, negocios de restauración y otros servicios turísticos están posponiendo, reduciendo o incluso cancelando refuerzos de plantilla que inicialmente estaban previstos para estas fechas. En una provincia donde la actividad turística tiene un peso determinante, esta situación puede traducirse en menos oportunidades laborales y en una pérdida de renta para cientos de familias malagueñas.
La propuesta de la Mesa del Turismo ante la crisis de la alta velocidad
Como respuesta provisional, la Mesa del Turismo plantea recuperar rutas sobre vías de ancho convencional mientras se restablece la normalidad en la operativa de alta velocidad. La propuesta incluye una reorganización de las expediciones e incluso la posibilidad de alquilar trenes temporalmente entre operadores para sostener el flujo de viajeros.
La organización defiende que se trata de una situación límite que obliga a explorar todos los recursos disponibles para evitar un mayor deterioro del destino. El objetivo es contener el daño económico y frenar el trasvase de turistas hacia otros enclaves con mejores condiciones de acceso.
En paralelo, la entidad señala que el incremento del precio de los vuelos está generando ingresos adicionales para el Estado, estimados por diversas fuentes en torno a 100 millones de euros en el primer mes de guerra en Oriente Medio, una circunstancia que contrasta con las dificultades que afrontan las empresas turísticas y los viajeros.
La Costa del Sol, ante un golpe estratégico en plena temporada
La advertencia de la Mesa del Turismo sitúa sobre la mesa la magnitud de una crisis que trasciende el ámbito ferroviario y alcanza de lleno a la economía turística de Málaga y la Costa del Sol. En pleno arranque de la temporada alta, la falta de alta velocidad compromete reservas, empleo, actividad empresarial y posicionamiento del destino.
El presidente de la Mesa del Turismo de España, Juan Molas, resumió el malestar del sector con una frase cargada de ironía: “Tenía razón Groucho Marx cuando decía que algunos políticos tienen el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar los remedios equivocados”.
Con la Semana Santa ya condicionada y la primavera en riesgo, el sector turístico malagueño observa con inquietud una crisis de conectividad que amenaza con dejar una profunda huella económica y social en uno de los principales polos turísticos del país.











